Amoxcalli Blog

de los códices al blog, una biblioteca es mi boleto para viajar... pienso dar una vuelta al mundo y ¿quién sabe? tal vez nos encontremos.

abril 21, 2004

Biblioteca Vaticana ignora contenido de sus manuscritos.
La biblioteca más elegante del mundo custodia, en un búnker subterráneo ultramoderno, buena parte de la historia de la humanidad y obras inéditas de autores clásicos griegos, latinos y árabes. Entre sus 150 mil manuscritos, en su gran mayoría sin catalogar, hay muchos tesoros ocultos.
Igual que han salido a la luz el VI Libro de la República de Cicerón o un manuscrito de Miguel Ángel, las “sorpresas” continuarán aflorando durante los próximos dos o tres siglos.
Ambrogio Piazzoni, primer viceprefecto laico en la historia de la Biblioteca Vaticana, explicó la inmensidad de la tarea: “Tenemos en catálogo 60 mil códices, pero de la gran mayoría sabemos poco más de un título. Tan sólo de nueve mil conocemos el contenido detallado, y eso es fruto de los últimos cien años de trabajo”.
Piazzoni, profesor de Historia del Manuscrito en la Universidad de Tuscia (Viterbo), añadió que “una persona puede catalogar bien unos 10 códices al año, pues lleva mucho tiempo leerlos, verificarlos y sistematizar su contenido. Al ritmo que hoy es posible, necesitamos varios cientos de años”.
La Biblioteca Vaticana, nacida en el siglo IV y modernizada en el XV, mantiene, según Piazzoni, “un equilibrio difícil entre el acceso al público y la protección del patrimonio de la humanidad”.
La caligrafía de Petrarca en su Cancionero, por ejemplo, se desvanece cuando se expone a la luz. Millares de obras únicas, sería mejor no tocarlas nunca, pues les perjudica la luz, la humedad de la respiración y los cambios de temperatura. Por eso, sólo se permite el acceso a investigadores selectos —unos cuatro mil al año—, y la presencia simultánea en las bellísimas salas de lectura, a medio centenar.
Paradójicamente, la biblioteca que ignora el contenido de miles de códices únicos en el mundo, conoce en tiempo real la posición y el uso de 50 mil valiosos libros a los que ya se ha implantado un minúsculo chip en su interior.
El sistema de control, que llegará al total de mil 600 volúmenes, ahorra peligro de robos y daños físicos, sobre todo a los textos más antiguos, como los ocho mil 300 de los aproximadamente diez mil libros incunables, impresos antes de 1501, que existen en el mundo.
Gracias al chip no es necesario abrirlos, ni perder tiempo volviendo al fichero para leer el índice y sumario del contenido. Acercando al libro un sencillo ordenador de mano, aparecen en la pantalla todos esos datos.
El paseo por un laberinto de 50 mil metros de estantería es un viaje fascinante por la historia de la ciencia y el pensamiento humano.

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